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Calendario de vacunación para perros

Veterinaria española sonriente explica el calendario de vacunación para perros oficial a una propietaria mayor de un Golden Retriever en una clínica moderna

La vacunación es una de las medidas preventivas más importantes para proteger la salud de tu perro. Las vacunas ayudan a prevenir enfermedades infecciosas que pueden ser graves e incluso mortales, especialmente durante los primeros meses de vida.

Sin embargo, no todos los perros necesitan exactamente las mismas vacunas ni deben recibirlas con la misma frecuencia. La edad, el estado de salud, el lugar donde viven, sus hábitos y los desplazamientos que realizan son factores que el veterinario debe tener en cuenta.

En esta guía encontrarás cuáles son las principales vacunas para perros, cómo suele organizarse la pauta durante la etapa de cachorro, qué refuerzos pueden necesitar los adultos y cuánto puede costar mantener al día su vacunación en España.

Importante: este calendario es orientativo y tiene una finalidad divulgativa. El protocolo de vacunación individual debe establecerlo un veterinario, teniendo en cuenta la situación de cada animal, las fichas técnicas de los medicamentos y la normativa aplicable.

La vacunación es solo una parte de la prevención sanitaria. En nuestra sección de “salud canina” encontrarás más consejos y guías para cuidar el bienestar de tu perro. Esta categoría reúne contenidos relacionados con prevención, enfermedades y cuidados veterinarios.

Por qué es importante vacunar a tu perro

Las vacunas preparan al sistema inmunitario para reconocer determinados agentes infecciosos y responder frente a ellos. De esta manera, reducen el riesgo de desarrollar ciertas enfermedades o de sufrir sus formas más graves.

La vacunación también contribuye a disminuir la circulación de algunas enfermedades entre animales y ayuda a proteger a aquellos perros que, por su edad o estado de salud, pueden ser más vulnerables.

Entre sus principales beneficios se encuentran:

  • Prevenir enfermedades infecciosas graves, como el moquillo y la parvovirosis.
  • Reducir el riesgo de complicaciones y mortalidad asociadas a determinadas infecciones.
  • Proteger frente a enfermedades que pueden transmitirse a través del entorno o de otros animales.
  • Cumplir los requisitos sanitarios exigidos para determinados desplazamientos internacionales.
  • Adaptar la protección del perro a su entorno y estilo de vida.

Vacunas esenciales

Las vacunas esenciales protegen frente a enfermedades de especial importancia por su gravedad, distribución o capacidad de transmisión.

En perros, las principales son:

Moquillo (distemper): Se trata de una enfermedad vírica contagiosa que puede afectar a los aparatos respiratorio y digestivo y al sistema nervioso. Puede provocar fiebre, secreciones nasales y oculares, tos, vómitos, diarrea y alteraciones neurológicas. En algunos casos puede ser mortal.

Un veterinario con mascarilla y guantes sostiene suavemente la cabeza de un perro Golden Retriever postrado y conectado a una mascarilla de oxígeno, dentro de una unidad de cuidados intensivos veterinaria con equipo médico visible al fondo
Un veterinario con mascarilla y guantes sostiene suavemente la cabeza de un cachorro de Golden Retriever visiblemente deprimido y postrado, que está sobre una camilla con una vía intravenosa y un charco de vómito o diarrea en una clínica con equipos médicos de fondo

Parvovirus: El parvovirus canino provoca una enfermedad digestiva muy contagiosa. Afecta especialmente a los cachorros y puede causar vómitos, diarrea intensa —en ocasiones con sangre—, deshidratación y complicaciones graves.

Adenovirus canino: La vacunación frente al adenovirus canino protege contra la hepatitis infecciosa causada por el adenovirus tipo 1. Habitualmente se utiliza una vacuna con adenovirus tipo 2, que proporciona protección frente al tipo 1 y también contribuye a proteger frente a determinados problemas respiratorios.

Un equipo veterinario profesional, compuesto por dos técnicos con mascarillas y delantales de plomo, sostiene suavemente a un perro Golden Retriever sobre la mesa de examen de rayos X, mientras un tercer profesional ajusta la máquina y observa la imagen digital en un monitor cercano
Un perro Golden Retriever adorable está tumbado en un jardín descuidado y bebe agua sucia de un charco junto a una rata viva, lo que resalta los riesgos de salud y parásitos para las mascotas

Leptospirosis: La leptospirosis es una enfermedad bacteriana que puede afectar a los riñones y al hígado. La infección se produce por contacto con ambientes contaminados con orina de animales infectados, especialmente roedores, y puede transmitirse a las personas.

La vacunación frente a la leptospirosis se considera esencial en las regiones donde la enfermedad es prevalente y existen vacunas adecuadas frente a los serogrupos implicados. Su conveniencia debe valorarse según el riesgo de exposición del perro y la situación epidemiológica de la zona.

Rabia: La rabia es una enfermedad vírica que afecta al sistema nervioso y puede transmitirse a las personas. Una vez que aparecen los síntomas clínicos, es prácticamente siempre mortal.

La vacunación antirrábica está sujeta a las disposiciones de las comunidades autónomas y a los requisitos sanitarios de los desplazamientos internacionales. No debe suponerse que las mismas obligaciones y frecuencias se aplican en todo el territorio español.

Un perro callejero de aspecto salvaje y con síntomas claros de rabia, como ojos inyectados en sangre, pelaje sucio y espuma espesa y blanca saliendo de su boca, gruñe agresivamente junto a un cuenco de comida vacío en un entorno oscuro y descuidado

Vacunas no esenciales (según riesgo geográfico y estilo de vida)

Estas vacunas se valoran en función de la exposición del perro, su entorno, sus desplazamientos y las características de cada producto.

Guardería de perros moderna con cuidadores profesionales y múltiples razas jugando en un área verde al aire libre.

Tos de las perreras: La traqueobronquitis infecciosa canina es un conjunto de enfermedades respiratorias que pueden estar causadas por distintos microorganismos, entre ellos Bordetella bronchiseptica y el virus de la parainfluenza canina.

La vacunación puede ser recomendable para perros que acuden a residencias, guarderías, exposiciones o lugares donde mantienen contacto frecuente con muchos animales. No evita todas las infecciones respiratorias, pero puede reducir el riesgo o la gravedad de determinados cuadros, dependiendo de la vacuna utilizada.

Leishmaniosis: La leishmaniosis canina está causada por el parásito Leishmania infantum y se transmite principalmente mediante la picadura de flebótomos infectados. En las zonas donde existe riesgo de transmisión, el veterinario puede valorar la vacunación como una medida complementaria de protección. No debe considerarse una garantía frente a la infección ni sustituye el uso de repelentes y otras medidas para evitar las picaduras.

Las condiciones de administración dependen de la vacuna concreta. Por ejemplo, Letifend tiene requisitos específicos de edad y estado serológico. No se debe aplicar un protocolo genérico a todos los productos.

Paisaje costero del mar Mediterráneo con cala turquesa, barcos tradicionales y pueblo blanco en la colina al atardecer.
Hierba alta y maleza en el campo donde acechan garrapatas peligrosas, ideal para prevenir picaduras en mascotas y personas.

Lyme (Borreliosis): La enfermedad de Lyme está causada por bacterias del género Borrelia y se transmite mediante la picadura de determinadas garrapatas.

La vacunación puede valorarse en perros con exposición significativa en zonas donde la enfermedad está presente y cuando exista una vacuna adecuada disponible. La prevención de las garrapatas sigue siendo fundamental.

Calendario de vacunación para cachorros

Los cachorros necesitan una pauta adaptada a su edad porque los anticuerpos que reciben de la madre pueden interferir con la respuesta a las vacunas. Por este motivo, no basta con administrar una única dosis a una edad determinada. Es necesario organizar varias aplicaciones y asegurarse de que la última dosis de la serie inicial se administra cuando el cachorro ya tiene edad suficiente.

Si acabas de adoptar un cachorro o no conoces su historial sanitario, es importante realizar una primera revisión veterinaria. En nuestra guía sobre la “primera visita del perro al veterinario” te explicamos qué revisiones suelen realizarse y cómo preparar la consulta. Esta página trata precisamente la revisión inicial y la comprobación de las vacunas anteriores.

Las directrices de la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA) recomiendan iniciar la vacunación esencial frente al moquillo, el adenovirus y el parvovirus entre las 6 y las 8 semanas y repetirla cada 2-4 semanas hasta que el cachorro tenga al menos 16 semanas. En situaciones de riesgo elevado, el veterinario puede prolongar la pauta.

Edad orientativa

Vacunación y actuaciones

6-8 semanas

Puede iniciarse la vacunación esencial frente al moquillo, adenovirus y parvovirus.

9-12 semanas

Continuación de la pauta de vacunas esenciales. Puede iniciarse la vacunación frente a leptospirosis cuando esté indicada y la ficha técnica lo permita.

12-16 semanas

Nuevas dosis según el protocolo. La última dosis de la serie esencial debe administrarse a partir de las 16 semanas.

A partir de las 16 semanas

Comprobación de que la serie inicial se ha completado correctamente.

A partir de las 20 semanas

El veterinario puede valorar pruebas serológicas para comprobar la respuesta frente a determinadas vacunas esenciales.

A partir de las 26 semanas

WSAVA recomienda una revacunación de las vacunas esenciales para reducir el riesgo de que queden cachorros sin protección por interferencia de anticuerpos maternos.

Una aclaración importante sobre los 6-12 meses: WSAVA recomienda administrar una dosis de refuerzo de las vacunas esenciales cuando el cachorro tiene alrededor de 6 meses (a partir de las 26 semanas). De esta manera, se comprueba y refuerza su protección sin tener que esperar hasta los 12-16 meses, como se recomendaba anteriormente. Esta dosis no significa que haya que administrar otro refuerzo adicional a los 12-16 meses. El veterinario será quien determine cuándo corresponde cada vacuna, teniendo en cuenta las dosis que ya ha recibido el cachorro y las indicaciones del producto utilizado.

La leptospirosis requiere una pauta distinta porque sus vacunas son inactivadas: habitualmente se necesitan dos dosis iniciales separadas por un intervalo establecido en la ficha técnica, generalmente de 2 a 4 semanas.

La vacunación antirrábica se administrará cuando corresponda según la normativa aplicable, la edad mínima autorizada del producto y las necesidades de desplazamiento del animal.

¿Puede salir un cachorro antes de terminar las vacunas?

No es recomendable mantener a un cachorro completamente aislado hasta finalizar toda la pauta de vacunación. La socialización durante los primeros meses es importante para su desarrollo y comportamiento. La WSAVA considera que puede comenzar antes de completar la serie de vacunas, siempre que se haga de forma controlada.

Es preferible:

  • Permitir el contacto con perros sanos y correctamente vacunados.
  • Evitar zonas muy transitadas por perros desconocidos.
  • No dejar que el cachorro olisquee o lama heces y superficies potencialmente contaminadas.
  • Seguir las recomendaciones del veterinario sobre los lugares y actividades adecuados en cada etapa.

El objetivo es encontrar un equilibrio entre la prevención de enfermedades infecciosas y las necesidades de socialización del cachorro.

Calendario de vacunación para perros adultos

Una vez completada la pauta inicial, el perro necesitará revisiones y posibles refuerzos. No todas las vacunas se administran con la misma frecuencia.

Vacuna

Frecuencia orientativa

Qué debes tener en cuenta

Moquillo, adenovirus y parvovirus

No más frecuentemente que cada 3 años en perros correctamente inmunizados con vacunas adecuadas

WSAVA recomienda intervalos prolongados para estas vacunas esenciales. La pauta concreta debe respetar la ficha técnica y la valoración veterinaria.

Leptospirosis

Anual

Cuando está indicada, suele requerir dos dosis iniciales y revacunación periódica para mantener la protección.

Rabia

Según normativa autonómica y ficha técnica

Las obligaciones y los intervalos pueden variar entre comunidades autónomas y productos.

Leishmaniosis

Según la ficha técnica del producto

La necesidad de revacunación y las condiciones previas dependen de la vacuna utilizada.

Tos de las perreras

Según producto y exposición

La pauta depende de la formulación, vía de administración y riesgo de contacto.

Lyme

Según producto y valoración veterinaria

Solo se considera cuando existe riesgo de exposición y una vacuna adecuada disponible.

No todas las vacunas tienen que administrarse cada año.

Las vacunas esenciales frente al moquillo, el adenovirus y el parvovirus proporcionan una protección de larga duración cuando se administran correctamente. Las recomendaciones de WSAVA indican que no deben repetirse con una frecuencia superior a la necesaria y establecen intervalos de al menos tres años para estas vacunas esenciales en perros correctamente inmunizados.

En cambio, otras vacunas, como las de leptospirosis y determinadas vacunas no esenciales, suelen necesitar revacunaciones más frecuentes. La frecuencia definitiva debe comprobarse con el veterinario y con la ficha técnica del medicamento administrado.

Cuánto cuestan las vacunas para perros en España (precios orientativos 2025–2026)

El precio de las vacunas para perros puede variar según la clínica veterinaria, la ciudad, el tipo de vacuna y los servicios incluidos. No existe una tarifa única para toda España.

Las siguientes cantidades son orientativas y se basan en ejemplos de tarifas publicadas por clínicas veterinarias españolas consultadas en 2026. No representan una media estadística nacional ni garantizan el precio que encontrarás en tu localidad.

Vacuna

Precio aproximado (IVA incluido)

Polivalente (trivalente, tetravalente, pentavalente)

30–50 € por dosis

Rabia

20–40 € por dosis

Tos de las perreras

25–50 € por dosis

Leishmaniosis

60-85 € por dosis en algunas tarifas consultadas

Vacuna de leptospirosis administrada por separado

Aproximadamente 20-40 € en las tarifas que la desglosan

Prueba previa de leishmaniosis

Aproximadamente 20-40 € cuando se factura por separado

Hay que tener en cuenta que algunas vacunas polivalentes ya incluyen protección frente a la leptospirosis. Por tanto, no siempre tendrás que pagarla como una dosis independiente. La vacuna de la leishmaniosis también puede requerir una prueba previa, dependiendo del producto y del protocolo veterinario. En algunas clínicas se ofrece un precio conjunto para la prueba y la vacunación, mientras que otras los facturan por separado.

¿Cuánto cuesta vacunar a un cachorro durante el primer año?

Durante los primeros meses se administran varias dosis, por lo que el gasto suele ser superior al de un perro adulto.

Como orientación, el coste de las vacunas durante el primer año puede situarse aproximadamente entre 110 y 180 €, aunque puede variar según el número de aplicaciones, las vacunas que necesite el cachorro y las tarifas de la clínica.

Este cálculo no debe confundirse con el coste total de tener un cachorro, y tampoco incluye necesariamente:

  • Microchip y alta en el registro.
  • Desparasitaciones internas y externas.
  • Consultas veterinarias que se cobren por separado.
  • Pasaporte europeo.
  • Pruebas diagnósticas.
  • Vacunas adicionales indicadas por el riesgo de exposición.

Las tarifas publicadas muestran diferencias entre clínicas y localidades. Por eso, conviene solicitar un presupuesto antes de comenzar la pauta.

¿Y cuánto cuesta mantener vacunado a un perro adulto?

No existe un gasto anual fijo. Algunas vacunas necesitan refuerzos anuales, mientras que otras, como las esenciales frente al moquillo, adenovirus y parvovirus, pueden espaciarse hasta intervalos de tres años cuando se ha completado correctamente la pauta y se cumplen las condiciones indicadas.

Por eso, el coste dependerá de las vacunas que correspondan en cada revisión, de la normativa antirrábica aplicable y de las necesidades particulares del perro.

Consejo: antes de vacunar a tu mascota, pide a tu clínica un presupuesto que indique qué vacunas se administrarán y si el precio incluye la revisión veterinaria, la administración y el IVA.

Vacunación antirrábica en España: qué debes saber

La vacunación frente a la rabia requiere una explicación específica porque no existe una única frecuencia de vacunación obligatoria aplicable a todos los perros en todas las comunidades autónomas. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) explica que las comunidades y ciudades autónomas establecen sus propias estrategias de vacunación antirrábica según la evaluación del riesgo en cada territorio.

Además, las vacunas autorizadas pueden tener una duración de inmunidad indicada en su ficha técnica de uno, dos o tres años. Sin embargo, la frecuencia exigida por una autoridad autonómica puede no coincidir con esa duración.

Por tanto:

  • No debes asumir que la vacuna de la rabia es obligatoria con la misma frecuencia en toda España.
  • Tampoco debes dar por hecho que una vacuna válida durante tres años permite espaciar la revacunación si la normativa territorial exige otro intervalo.
  • Consulta las obligaciones vigentes de tu comunidad autónoma y sigue las indicaciones del veterinario.

Vacunación y viajes con perros dentro de la Unión Europea

Si tienes previsto viajar con tu perro a otro país de la Unión Europea, debes cumplir los requisitos sanitarios establecidos para los desplazamientos de animales de compañía.

Como norma general, necesitarás:

  1. Microchip: el animal debe estar identificado antes de la vacunación antirrábica válida para el desplazamiento.
  2. Vacuna antirrábica vigente: la primera vacunación debe administrarse cuando el animal tenga al menos 12 semanas.
  3. Periodo de espera: después de la primera vacunación deben transcurrir al menos 21 días para que sea válida para viajar.
  4. Pasaporte europeo: debe recoger la identificación del animal y la información de la vacunación antirrábica.

Por este motivo, un cachorro que recibe su primera vacuna antirrábica a las 12 semanas normalmente no podrá viajar hasta que tenga al menos 15 semanas. Algunos países pueden admitir excepciones para animales jóvenes bajo condiciones específicas, pero no debes asumir que esas excepciones se aplican a todos los destinos.

Algunos destinos tienen requisitos adicionales. Por ejemplo, Finlandia, Irlanda, Malta e Irlanda del Norte exigen un tratamiento específico frente a Echinococcus multilocularis para los perros que entran en su territorio, dentro del intervalo establecido por la normativa. Otros países, como Noruega, pueden tener requisitos propios que debes consultar antes de viajar.

Antes de desplazarte, comprueba siempre las condiciones del país de destino y del posible regreso a España. Los requisitos pueden cambiar y algunos desplazamientos desde países no pertenecientes a la UE exigen trámites adicionales.

¿Qué ocurre si mi perro es mayor?

La edad avanzada no significa que un perro deba dejar de vacunarse automáticamente.

Los perros mayores pueden seguir necesitando protección frente a enfermedades infecciosas. Sin embargo, el veterinario debe valorar su estado general, sus antecedentes, sus posibles enfermedades y el riesgo real de exposición.

En determinados casos puede ser conveniente utilizar pruebas serológicas para comprobar la respuesta inmunitaria frente a algunas enfermedades, especialmente cuando existen motivos clínicos para individualizar la pauta.

Perro senior recibe una vacuna en el veterinario mientras su cuidadora lo acompaña durante la vacunación

La decisión debe tomarse teniendo en cuenta los beneficios y los posibles riesgos de cada vacuna.

¿Qué efectos secundarios pueden aparecer después de vacunar?

La mayoría de los perros toleran bien las vacunas, aunque pueden aparecer algunas reacciones leves y transitorias.

Entre las más habituales se encuentran:

  • Cansancio o menor actividad durante un periodo corto.
  • Sensibilidad o pequeña inflamación en el lugar de la inyección.
  • Disminución temporal del apetito.
  • Fiebre leve.

En raras ocasiones pueden producirse reacciones alérgicas importantes. Si después de la vacunación observas hinchazón de la cara, dificultad para respirar, vómitos repetidos, debilidad intensa o colapso, acude inmediatamente a un servicio veterinario.

Si tu perro presenta una reacción leve que no mejora o te preocupa su estado, consulta con la clínica que administró la vacuna.

Consejos para mantener al día la vacunación de tu perro

Para evitar olvidos y facilitar el seguimiento de su protección, conviene adoptar algunas medidas sencillas:

  • Guarda la cartilla sanitaria o el pasaporte europeo en un lugar accesible.
  • Anota las fechas de vacunación y las próximas revisiones.
  • Conserva los justificantes y documentos que te entregue la clínica.
  • Informa al veterinario de los viajes, cambios de residencia y actividades habituales de tu perro.
  • No adelantes ni retrases una dosis por tu cuenta.
  • Consulta antes de administrar vacunas si tu perro ha tenido reacciones adversas o presenta algún problema de salud.

Una revisión veterinaria periódica permite comprobar qué vacunas siguen siendo necesarias y adaptar el calendario a las circunstancias del animal.

Enlaces externos de interés

Conclusión

La vacunación es una parte fundamental de la prevención sanitaria de los perros, pero no consiste en administrar las mismas vacunas a todos los animales ni en repetirlas automáticamente cada año.

La edad, el estado de salud, el entorno, los viajes y la normativa aplicable influyen en las decisiones. Por eso, lo más importante es contar con un calendario individualizado y revisarlo periódicamente con el veterinario.

Una buena planificación permite proteger a tu perro de enfermedades importantes sin administrar vacunas innecesarias ni pasar por alto las que realmente necesita.

Preguntas frecuentes

No. Si tu perro tiene fiebre, diarrea, vómitos o cualquier signo de enfermedad, pospone la vacunación hasta que se recupere.

Sí. Aunque salga poco, puede estar expuesto a agentes infecciosos durante los paseos, las visitas a otros perros o los desplazamientos. El veterinario determinará qué vacunas necesita según su estilo de vida.

Sí, es recomendable realizar una valoración veterinaria para comprobar su estado general y decidir si se encuentra en condiciones adecuadas para recibir la vacuna.

Lo recomendable es acudir al veterinario para realizar una revisión y valorar qué vacunas necesita. Si no existe documentación fiable, el profesional establecerá una pauta de vacunación adaptada a su edad y estado de salud.

Un retraso no significa necesariamente que haya que empezar todo el calendario desde cero. Dependerá de la vacuna, del tiempo transcurrido y de las dosis anteriores. Consulta con tu veterinario para reorganizar la pauta.

En determinadas circunstancias sí, pero depende de los productos utilizados, sus fichas técnicas y el estado del perro. El veterinario decidirá qué vacunas pueden administrarse en la misma visita.

Comentarios

¿Tienes dudas sobre el calendario de vacunación de tu perro? ¿Quieres compartir tu experiencia con alguna vacuna en concreto? Deja tu comentario más abajo y entre todos ayudaremos a otros propietarios a tomar las mejores decisiones para sus mascotas.

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