Plantas de jardín y exterior peligrosas para perros

Imagen de un jardín exterior con un letrero de advertencia que dice "¡Peligro! Plantas tóxicas para perros", rodeado de especies peligrosas como adelfas, cicas y hiedra, mientras un perro se acerca al fondo.

La mayoría de las plantas de interior más comunes se quedan en un simple disgusto digestivo como se puede ver en esta página. Con el jardín, el patio o la terraza la cosa cambia bastante: aquí aparecen plantas ornamentales, setos y bulbos de flor muy habituales que, en cantidad suficiente, pueden ser realmente mortales. No hace falta asustarse ni arrancar el jardín entero, pero sí conocer cuáles son las que hay que vigilar de cerca.

Aclaración importante

Esta clasificación de urgencia es una guía orientativa basada en la severidad típica reportada, no un protocolo veterinario oficial. Factores como la cantidad ingerida, la parte de la planta (hoja, flor, semilla o bulbo suelen tener concentraciones de toxinas muy distintas), el tamaño de tu perro o si tiene condiciones de salud previas pueden cambiar la urgencia real de un caso concreto. Ante cualquier duda, lo más seguro sigue siendo llamar a cualquiera de los siguientes teléfonos:

📞 En España: Servicio de Información Toxicológica, 91 562 04 20.
📞 En EE. UU.: ASPCA Animal Poison Control, (888) 426-4435.

Síntomas de intoxicación por plantas de exterior: qué vigilar

A diferencia de las plantas de interior, aquí sí es mucho más frecuente que aparezcan síntomas cardíacos o neurológicos, además de los digestivos. Conviene vigilar:

  • Problemas en la piel: enrojecimiento, picor o irritación por contacto con la savia, y en algunas especies como la higuera o la lantana una reacción de fotosensibilidad si la zona afectada se expone después al sol.
  • Problemas digestivos: vómitos, diarrea (a veces con sangre), dolor abdominal, babeo excesivo o pérdida de apetito.
  • Problemas cardíacos: ritmo cardíaco irregular, demasiado lento o demasiado rápido, debilidad repentina o colapso.
  • Problemas neurológicos: temblores, descoordinación al caminar, desorientación, convulsiones.
  • Dificultad para respirar: respiración agitada o superficial, especialmente tras ingerir semillas o bulbos.
  • Letargo severo: un decaimiento que aparece de forma brusca, sin otra explicación aparente.

Si ves cualquiera de los síntomas cardíacos o neurológicos, no esperes a ver si «se le pasa»: eso ya es siempre una urgencia veterinaria.

¿Qué hacer si tu perro muerde o ingiere una de estas plantas?

  1. Aléjalo de la planta y retira con cuidado cualquier resto que tenga en la boca.
  2. Identifica la planta o haz una foto si no la conoces —en el jardín, muchas veces hay más de una especie cerca y conviene saber cuál ha sido exactamente.
  3. Llama de inmediato al veterinario y describe qué ha comido, qué parte de la planta (hoja, flor, semilla, bulbo), cuánta cantidad aproximada y qué síntomas presenta.
  4. No le provoques el vómito por tu cuenta sin indicación profesional.

Cómo decidir el nivel de urgencia:

  • Leve → si el perro solo mordisqueó una hoja o un trozo pequeño, tiene babeo leve, pero come, bebe y respira con normalidad. Se puede vigilar en casa unas horas.
  • Moderada → si hay vómitos repetidos, diarrea, mucho babeo, dolor abdominal evidente o rechaza comer por el malestar. Llama al veterinario o a una línea de toxicología para que lo valoren.
  • Urgente → si notas cualquier síntoma cardíaco (ritmo irregular, debilidad, colapso) o neurológico (temblores, convulsiones, descoordinación), dificultad para respirar, o si ha comido semillas, bulbos o una cantidad grande de cualquier planta de esta lista. Esto requiere veterinario de urgencia sin demora.

Si tienes dudas sobre la cantidad ingerida o el perro ya muestra algún síntoma, lo más seguro es llamar ahora mismo a tu veterinario o a una línea de toxicología para que evalúen el caso concreto con el peso del perro y la cantidad consumida.

Tabla resumen: las 20 plantas de un vistazo

Planta

Nivel

Síntoma más característico

Higuera (Ficus carica)

🟢 Leve

Irritación de piel y boca por la savia

Acebo (Ilex aquifolium)

🟢 Leve

Vómitos y diarrea leves por las bayas

Ligustro común
(Ligustrum vulgare)

🟢 Leve

Malestar digestivo leve, babeo

Tulipán (tulipa spp)

🟡 Moderado

Irritación bucal intensa, babeo

Jacinto (Hyacinthus orientalis)

🟡 Moderado

Irritación bucal, vómitos, temblores

Narciso (Narcissus spp)

🟡 Moderado

Vómitos intensos, dolor abdominal

Lantana (Lantana camara)

🟡 Moderado

Fotosensibilidad, daño hepático leve-moderado

Glicina (Wisteria spp.)

🟡 Moderado

Vómitos y diarrea intensos

Hiedra inglesa (Hedera helix)

🟡 Moderado

Babeo, vómitos, diarrea

Boj (Buxus spp)

🟡 Moderado

Vómitos, diarrea, posible descoordinación

Hortensia (Hydrangea arborescens )

🟡 Moderado

Vómitos, diarrea, letargo

Lirio verdadero (Lilium spp.)

🟡 Moderado

Vómitos y malestar digestivo

Adelfa (Nerium oleander)

🔴 Grave

Arritmias cardíacas graves

Tejo inglés (Taxus baccata)

🔴 Grave

Colapso cardíaco súbito

Ricino (Ricinus communis)

🔴 Grave

Vómitos y diarrea hemorrágica, fallo multiorgánico

Cicuta venenosa (Conium maculatum)

🔴 Grave

Parálisis progresiva, fallo respiratorio

Estramonio (Datura stramonium)

🔴 Grave

Delirio, taquicardia, convulsiones

Dedalera (Digitalis purpurea)

🔴 Grave

Arritmias cardíacas graves

Belladona (Atropa belladonna)

🔴 Grave

Pupilas dilatadas, taquicardia, convulsiones

Azalea rosa / Rododendro (Rhododendron spp.)

🔴 Grave

Vómitos, debilidad, arritmias, posible coma

🟢 Nivel leve

Qué hacer:

  • Vigila al perro durante unas horas.
  • Ofrécele agua fresca.
  • Retira restos de planta que tenga en la boca.
  • Si los síntomas van a más o no remiten en unas horas, sube de nivel y llama al veterinario.

Higuera (Ficus carica)

Muy habitual en jardines y patios, especialmente en climas cálidos. Su savia lechosa contiene compuestos fotosensibilizantes e irritantes, similares en efecto a los de otras especies de Ficus.

Síntomas: la savia le irrita la boca y los labios nada más entrar en contacto, lo que provoca un babeo excesivo casi inmediato; el dolor y el picor suelen hacer que tu perro se frote o se patee la cara y la boca con las patas, y no es raro que aparezcan también vómitos, diarrea, pérdida de apetito y cierto dolor abdominal si ha tragado algún trozo. Si la savia le cae sobre la piel, puede dejarle la zona enrojecida, y en perros de pelo claro que después toman el sol, esa misma zona puede desarrollar una reacción de fotosensibilidad.

Planta de higuera (Ficus carica) en un huerto soleado, mostrando hojas verdes lobuladas y varios higos morados y verdes madurando en las ramas.

Acebo (Ilex aquifolium)

Muy típico en setos y decoración navideña de exterior. El problema no es tanto la hoja, que además es puntiaguda y actúa como irritante mecánico, sino sus bayas rojas.

Rama de acebo (Ilex aquifolium) con hojas verdes brillantes y espinosas y abundantes bayas rojas silvestres en un bosque natural.

Síntomas: si come varias bayas, lo más habitual son vómitos y diarrea, acompañados de un babeo notable por el malestar digestivo; si en cambio mastica las hojas, el borde espinoso le puede causar pequeños pinchazos e irritación mecánica en labios, lengua y encías, con el consiguiente rechazo a seguir comiendo. En ingestas grandes de bayas, el malestar abdominal y la pérdida de apetito pueden mantenerse durante varias horas.

Ligustro común (Ligustrum vulgare)

Uno de los setos más usados para delimitar jardines por su crecimiento rápido y denso. Sus bayas y hojas contienen glucósidos ligeramente irritantes para el sistema digestivo.

Síntomas: lo habitual es un malestar digestivo leve, con algo de babeo y, si ha comido una cantidad considerable de bayas, algún vómito aislado o heces algo blandas. Tu perro puede mostrarse algo más apagado durante unas horas, pero suele recuperarse sin más complicaciones.

Arbusto de ligustro común (Ligustracum vulgare o Ligustrum vulgare) con hojas verdes brillantes, inflorescencias blancas y racimos de frutos o bayas oscuras.

🟡 Nivel moderado

Qué hacer:

  • Aleja al perro de la planta.
  • Controla la cantidad ingerida y, si es posible, identifica qué parte comió (hoja, flor o bulbo)..
  • Retira los restos que puedas de la boca con cuidado.
  • Limpia la boca con agua si tu perro lo permite.
  • Evita medicamentos o remedios caseros.
  • No provoques el vómito por tu cuenta.
  • Si hubo contacto con la piel, lava la zona con agua y champú suave para perros.
  • Si hubo contacto con los ojos, lava con agua abundante.
  • Llama urgentemente al veterinario.

Tulipán (Tulipa spp.)

La toxina se concentra sobre todo en el bulbo, no tanto en la flor ni en el tallo, un problema habitual justo después de plantarlos en otoño, cuando el perro puede desenterrarlos.

Campo de tulipanes (Tulipa spp.) en floración con una gran variedad de pétalos coloridos, tonos vibrantes y hojas verdes en un jardín botánico.

Síntomas: irritación intensa de la boca y el esófago que provoca un babeo abundante casi inmediato, junto con vómitos y diarrea; tu perro suele frotarse el hocico con las patas por el escozor. El bulbo contiene compuestos que también pueden irritar la piel en caso de contacto directo al escarbarlo, así que conviene revisar el hocico y las almohadillas si le has visto manipulando uno. Si llega a comerse el bulbo entero, los síntomas son bastante más intensos que si solo mordisquea la flor.

Jacinto (Hyacinthus orientalis)

Al igual que el tulipán, concentra sus toxinas, cristales de oxalato de calcio y alcaloides, principalmente en el bulbo.

Síntomas: irritación bucal con babeo abundante, vómitos intensos, diarrea, ocasionalmente con sangre, generalmente acompañados de que el perro se frote la cara por el escozor; el contacto de la piel o las almohadillas con el bulbo recién partido también le puede dejar la zona enrojecida. En ingestas grandes del bulbo, pueden aparecer además temblores y cambios en el ritmo cardíaco, lo que ya es motivo de acudir sin demora al veterinario.

Primer plano de una flor de jacinto (Hyacinthus orientalis) en plena floración con densos racimos de flores de color púrpura intenso y hojas verdes en un jardín natural.

Narciso (Narcissus spp.)

Muy popular en jardines de primavera. El bulbo contiene lycorina y otros alcaloides en una concentración bastante más alta que en el resto de la planta.

Primer plano de un grupo de narcisos (Narcissus) en floración con pétalos de color blanco cremoso y trompetas centrales de color amarillo vibrante, rodeados de hojas verdes y hierba en un jardín bañado por la luz del sol.

Síntomas: si come la flor o la hoja, lo más habitual son vómitos intensos, junto con dolor abdominal, diarrea y bastante babeo; los cristales que contiene también pueden irritarle la boca y, en contacto con la piel, dejarle cierto picor o enrojecimiento. Si además desentierra y come el bulbo, la ingesta puede complicarse con temblores, alteraciones del ritmo cardíaco y convulsiones, por lo que en ese caso conviene tratarlo como más urgente.

Lantana (Lantana camara)

Muy usada como planta ornamental de seto o cobertura por su floración vistosa y resistencia. El problema está en las bayas, especialmente cuando aún están verdes.

Síntomas: vómitos, diarrea, dificultad para respirar, debilidad, y si come una cantidad importante de bayas verdes, puede aparecer fotosensibilidad en la piel y, con el tiempo, cierto grado de afectación hepática, por lo que conviene que lo revise el veterinario aunque los primeros síntomas parezcan solo digestivos.

Primer plano vibrante de racimos de flores de Lantana camara con pétalos amarillos, naranjas y rosas brillantes, rodeadas de hojas verdes en un jardín natural y soleado.

Glicina (Wisteria spp.)

Muy habitual trepando por pérgolas y fachadas. Todas sus partes son tóxicas, pero las vainas de semillas, muy parecidas a las de guisante, lo que las hace tentadoras para un perro curioso, son las más concentradas en toxina.

Espectacular cascada de flores de glicina (Wisteria spp.) colgando de una pérgola de madera rústica. Los racimos de color lavanda intenso se entrelazan con hojas verdes frescas en un jardín soleado durante la temporada de floración de primavera.

Síntomas: vómitos y diarrea intensos, en ocasiones con sangre, acompañados de un dolor abdominal evidente en la postura de tu perro y una depresión general del estado de ánimo, especialmente si ha comido varias vainas con semillas.

Hiedra inglesa (Hedera helix)

Muy extendida como planta trepadora o cubresuelos. Sus hojas contienen saponinas, similares en efecto a las de otras plantas trepadoras de interior.

Síntomas: babeo, vómitos, diarrea, dolor abdominal e hipersalivación si mastican varias hojas; el contacto de la savia con la piel también puede provocarle enrojecimiento o una ligera dermatitis, sobre todo en zonas con menos pelo como el hocico o el vientre.

Primer plano de hiedra inglesa (Hedera helix) con sus característicos zarcillos trepando exuberantemente por un antiguo muro de piedra cubierto de musgo. Las hojas verdes y brillantes están cubiertas de gotas de rocío, creando un entorno natural y fresco en un bosque sombreado.

Boj (Buxus spp)

Uno de los setos ornamentales más clásicos, muy usado para formas geométricas en jardinería. Contiene alcaloides que afectan tanto al sistema digestivo como, en cantidades grandes, al sistema nervioso.

Primer plano de un arbusto de boj común (Buxus sempervirens) meticulosamente recortado en una forma esférica perfecta. Las hojas verdes, densas y brillantes, llenan el encuadre sobre un lecho de mantillo oscuro, con un jardín formal borroso de fondo. Ideal para paisajismo y diseño de setos.

Síntomas: el sabor amargo de la planta suele hacer que tu perro babee y se relama de forma insistente nada más morderla, seguido de vómitos, diarrea y dolor abdominal; en ingestas grandes, puede aparecer además descoordinación y temblores.

Hortensia (Hydrangea arborescens )

Muy popular por sus grandes flores en tonos azules, rosas o blancos. Las hojas y las flores contienen compuestos cianogénicos, que en dosis pequeñas apenas dan problemas, pero que en cantidad considerable sí son motivo de preocupación.

Síntomas: si come una cantidad notable de hojas o flores, lo habitual es vómitos, diarrea y un letargo que puede notarse ya a las pocas horas; los casos leves, por mordisquear solo un poco, suelen quedarse en un malestar digestivo pasajero y algo de babeo por el sabor amargo.

Hermoso ramo de hortensias frescas en tonos rosa fucsia y azul celeste iluminado por luz natural, ideal para decoración floral y arreglos de jardín.

Lirio verdadero (Lilium spp.)

Aquí conviene una aclaración importante: para los gatos, cualquier parte de esta planta —incluida el agua de un jarrón con flores— es extremadamente tóxica y puede causar insuficiencia renal grave. Para los perros, por suerte, el riesgo es bastante menor.

lirio blanco verdadero (Lilium) en primer plano, destacando sus pétalos puros y estambres dorados en un jardín natural.

Síntomas: vómitos, babeo abundante y malestar digestivo general, generalmente sin llegar a los daños renales graves que sí se ven en gatos; tu perro puede además frotarse la cara por la irritación bucal. Aun así, si tienes ambas mascotas en casa, trata esta planta con el mismo cuidado que si fuera de nivel grave.

🔴 Nivel grave

Qué hacer:

  • Aleja a tu perro de la planta de inmediato.
  • Controla la cantidad ingerida.
  • Retira los restos que puedas de la boca con cuidado.
  • Limpia la boca con agua si tu perro lo permite.
  • Ofrécele agua fresquita.
  • Evita medicamentos o remedios caseros.
  • Si hubo contacto con la piel, lava la zona con agua y champú suave para perros.
  • Si hubo contacto con los ojos, lava con agua abundante.
  • Ve a urgencias del veterinario con una muestra o imagen de la planta, ten en cuenta que varias de estas plantas pueden ser mortales. no intentes provocar el vomito.
  • No esperes a ver síntomas: si sabes con certeza que ha comido alguna de estas plantas, actúa como si ya fuera una urgencia.

Adelfa (Nerium oleander)

Extremadamente común en setos, rotondas y jardines mediterráneos por su resistencia a la sequía. Es una de las plantas ornamentales más tóxicas que existen: contiene glucósidos cardíacos potentísimos en todas sus partes, incluida el agua donde se han puesto ramas cortadas.

Síntomas: vómitos, diarrea y una debilidad progresiva, con el perro cada vez más decaído, y sobre todo arritmias cardíacas graves que pueden aparecer en solo unas horas; la savia, además, puede irritarle la piel o la boca al simple contacto. Basta con masticar unas pocas hojas para que sea una urgencia real, así que ante la más mínima sospecha, no esperes a ver síntomas para actuar.

Planta de adelfa (Nerium oleander) en floración con hermosas flores rosadas y hojas verdes alargadas, perfecta para decoración exterior y jardines resistentes.

Tejo inglés (Taxus baccata)

Muy usado como seto o árbol ornamental por su follaje denso todo el año. Casi toda la planta —hojas, corteza y semillas— contiene taxinas, unas sustancias de acción muy rápida sobre el corazón.

arbusto de tejo inglés (Taxus baccata) en un entorno forestal, mostrando su denso follaje verde oscuro y sus distintivas bayas rojas brillantes. Ideal para jardinería y paisajismo.

Síntomas: temblores, dificultad para respirar y un colapso cardíaco que puede llegar en cuestión de horas —a veces sin apenas síntomas digestivos previos que sirvan de aviso—, lo que hace que muchos casos se detecten ya demasiado tarde. Cualquier sospecha de ingestión, aunque tu perro parezca encontrarse bien, debe tratarse como una urgencia inmediata.

Ricino (Ricinus communis)

Planta ornamental de hoja grande, muy vistosa, que también se cultiva en algunos huertos. Sus semillas —parecidas a alubias moteadas— contienen ricina, una de las toxinas vegetales más potentes que se conocen.

Síntomas: vómitos y diarrea intensos, a veces con sangre, un dolor abdominal severo que se nota en la postura de tu perro, debilidad marcada y, en casos graves, fallo multiorgánico. Basta con masticar una sola semilla para que sea una urgencia vital, así que ante la duda, acude de inmediato al veterinario aunque tu perro todavía no muestre síntomas.

planta de Ricinus communis con grandes hojas palmeadas y frutos espinosos en un jardín.

Cicuta venenosa(Conium maculatum)

Más habitual en descampados, cunetas o zonas de jardín sin cultivar que en macizos ornamentales, pero aparece con más frecuencia de la que se piensa en paseos por el campo o en jardines poco cuidados. Contiene coniína, un alcaloide neurotóxico.

Planta de Conium maculatum o cicuta mayor con hojas verdes frondosas y flores blancas en umbelas, destacando su tallo manchado característico.

Síntomas: agitación, temblores, babeo abundante y una descoordinación que va a más con el tiempo, hasta convertirse en una parálisis progresiva que, si no se trata a tiempo, puede llegar a afectar a los músculos respiratorios.

Estramonio (Datura stramonium)

También conocida como «hierba del diablo», puede aparecer de forma espontánea en jardines descuidados, huertos o solares. Contiene alcaloides tropánicos similares a los de la belladona.

Síntomas: pupilas muy dilatadas, visión borrosa, vómitos, diarrea, dolor abdominal fuerte, salivación excesiva, dificultad para respirar, letargo, desorientación evidente o debilidad extrema, fiebre, temblores, taquicardia, con tu perro a menudo inquieto o agitado sin motivo aparente; en dosis altas puede llegar a convulsiones y coma.

Planta de estramonio silvestre con sus características flores blancas en forma de trompeta y frutos espinosos en su hábitat natural.

Dedalera (Digitalis purpurea)

Planta de flores en forma de campana muy usada en jardines rústicos y de estilo cottage. Contiene glucósidos cardíacos —de hecho, es la planta de la que originalmente se extraía la digoxina, un medicamento para el corazón, hoy sintetizado en laboratorio.

Planta de Digitalis purpurea (digital o dedalera) en floración, mostrando su característico tallo vertical con flores tubulares rosadas y moteadas en su hábitat natural.

Síntomas: vómitos, diarrea, debilidad progresiva y, lo más peligroso, arritmias cardíacas graves que pueden ser mortales incluso con cantidades relativamente pequeñas, ya que el margen entre una dosis tóxica y una letal es muy estrecho en esta planta.

Belladona (Atropa belladonna)

Menos habitual como planta de jardín cultivada intencionadamente, pero puede crecer de forma silvestre en setos, márgenes de jardín o zonas sombrías. Sus bayas negras, de aspecto similar a arándanos, son especialmente tentadoras.

Síntomas: pupilas extremadamente dilatadas (midriasis) y sensibilidad a la luz, boca con encías y garganta muy secas, sed excesiva (polidipsia) y dificultad para tragar, ritmo cardíaco acelerado (taquicardia), desorientación con confusión y deambulación sin rumbo, pérdida de equilibrio o coordinación al caminar (ataxia), agitación extrema con inquietud o delirio, debilidad muscular extrema o parálisis, convulsiones, dificultad para respirar (insuficiencia respiratoria), coma.

Planta de Atropa belladonna (belladona) mostrando sus distintivas flores oscuras con forma de campana y sus frutos en forma de bayas negras brillantes en su entorno natural.

Azalea rosa y Rododendro (Rhododendron spp.)

Muy populares en jardines por su floración espectacular en primavera. Contienen grayanotoxinas, que interfieren directamente con el funcionamiento normal de las células del corazón y el sistema nervioso.

Arbusto de Rhododendron en plena floración con abundantes y vistosos racimos de flores de color rosa brillante rodeadas de follaje verde en un entorno natural boscoso.

Síntomas: hipersalivación (babeo excesivo), pérdida de apetito, vómitos, diarrea y deposiciones frecuentes, cólicos, descoordinación al caminar, debilidad, estupor, parálisis de las patas, depresión del sistema nervioso central, arritmias, frecuencia cardíaca débil, bajada brusca de la tensión arterial (hipotensión), colapso cardiovascular, depresión general, postración durante 2 o más días. A partir de ahí: mejoría o progresión a coma y muerte.

Cómo tener jardín en casa sin riesgo

No hace falta renunciar a tener un jardín bonito solo por tener perro, pero el exterior sí requiere algo más de planificación que el salón:

Investiga antes de plantar. Antes de comprar una planta nueva para el jardín, dedica dos minutos a comprobar si es tóxica para perros —te ahorrarás sustos después.

Persona investigando en un libro de botánica junto a una planta de dedalera para comprobar si es tóxica para los perros y evitar riesgos en el jardín.
Perro sentado de forma segura detrás de una valla de madera en el jardín, protegido del acceso a arbustos y plantas tóxicas como la adelfa y el tejo.

Valla o delimita las zonas de riesgo. Si ya tienes en el jardín alguna de las plantas de nivel grave —sobre todo adelfa, tejo o ricino—, lo más seguro es vallar esa zona en vez de confiar en que tu perro no se acerque por su cuenta.

Cuidado especial con los bulbos recién plantados. El otoño, cuando se plantan tulipanes, jacintos y narcisos, es la época de más riesgo: la tierra recién removida invita a los perros a escarbar y encontrar los bulbos.

Perro cavando en la tierra removida de un jardín otoñal rodeado de bulbos de flores como tulipanes y jacintos, mostrando un riesgo de intoxicación.
Perro olfateando bayas y flores caídas en el césped del jardín, un peligro oculto de intoxicación que requiere limpiar el suelo con frecuencia.

Recoge las bayas y flores caídas. Muchas intoxicaciones ocurren no porque tu perro suba a la planta, sino porque se come lo que ha caído al suelo con el viento o tras la poda.

Ofrécele alternativas para explorar. Un perro con suficiente ejercicio y estímulo mental tiene menos tendencia a mordisquear plantas del jardín por aburrimiento.

Perro feliz jugando con juguetes interactivos en el césped del jardín, estimulando su mente para prevenir el aburrimiento y evitar que mordisquee plantas.
Plantas decorativas y seguras para perros, como lavanda y caléndulas floreciendo en el jardín, ideales para un entorno libre de riesgos.

Sustituye por opciones seguras cuando puedas. Plantas como el rosal, la lavanda, el romero, la caléndula o el girasol son igual de decorativas y no suponen un riesgo relevante si tu perro les da un mordisco ocasional.

Conclusión

Como ya viste en la guía de «plantas de interior peligrosas para perros«, con el jardín el nivel de gravedad sube bastante más: aquí ocho de las veinte especies son de riesgo grave, frente a solo cuatro en la lista de interior. Muchas de ellas, además —adelfa, tejo, boj, lantana o azalea—, son plantas ornamentales clásicas que decoran jardines de toda la vida sin que la mayoría de la gente sepa lo tóxicas que son para un perro.
No se trata de eliminar todo el jardín, sino de saber exactamente qué tienes plantado y actuar con rapidez si tu perro entra en contacto con alguna de las especies de nivel grave.

Preguntas frecuentes

No, ni de lejos. Hay mucha diferencia entre una higuera, que como mucho causa una irritación leve, y una adelfa o un tejo, que pueden ser mortales en cuestión de horas. Fíjate siempre en el nivel de cada planta.

Eso no entra en esta lista de plantas, pero merece la misma precaución: las setas silvestres son una urgencia veterinaria siempre, porque ni un experto puede identificar con seguridad a simple vista cuáles son tóxicas. Si aparecen setas en el jardín, lo más seguro es retirarlas antes de que el perro salga a esa zona.

No por tu cuenta. Provocar el vómito sin indicación veterinaria puede empeorar las cosas, especialmente con plantas que ya irritan la boca o el esófago. Llama siempre primero al veterinario o a una línea de toxicología.

En general no hay riesgo por el simple olfateo. El peligro aparece cuando muerde, mastica o traga parte de la planta —o, en el caso de los bulbos, cuando escarba y se los come directamente de la tierra.

Sí. Los cachorros exploran mucho con la boca, pesan menos y son más propensos a escarbar en la tierra, así que tienen más probabilidades de toparse con un bulbo o una raíz tóxica.

No siempre. El lirio verdadero, por ejemplo, es mucho más peligroso para los gatos que para los perros, mientras que otras como la adelfa o el tejo son gravemente tóxicas para ambas especies por igual.

Comentarios

¿Tienes alguna de estas plantas en tu jardín? Cuéntamelo en comentarios —seguro que a más de uno le sorprende alguna de la lista. Con un poco de planificación, puedes disfrutar de tu jardín sin sobresaltos.

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