Lenguaje corporal de los perros

Señales, comportamientos y emociones: guía completa para entender a tu perro
Muchas veces sientes que tu perro quiere decirte algo, pero no siempre sabes interpretarlo. La realidad es que los perros se comunican constantemente a través de su cuerpo: la posición de las orejas, el movimiento de la cola, su postura o su mirada te dicen mucho más de lo que imaginas. Aprender a leer este lenguaje te permite conocer mejor sus emociones, detectar el estrés o el miedo a tiempo y fortalecer el vínculo con tu compañero.
Si acabas de adoptar, estas señales te van a resultar especialmente útiles durante las primeras semanas: tanto en el viaje de vuelta a casa como en los días siguientes, tu perro se va a comunicar contigo casi exclusivamente a través del cuerpo. Tienes esa etapa cubierta en las guías «Cómo trasladar a tu perro adoptado a casa» y «Los primeros días de tu perro adoptado«.
¿Qué encontrarás en esta página?
Regla de oro antes de empezar: ninguna señal debe interpretarse por separado. La cola, las orejas, la mirada y la postura funcionan siempre juntas, y el contexto (dónde está, con quién, qué acaba de pasar) es tan importante como el gesto en sí.
¿Cómo se comunican los perros?
Los perros combinan varios canales de comunicación al mismo tiempo:
- La posición y el movimiento de la cola
- Las orejas
- La mirada y la expresión de los ojos
- La postura general del cuerpo
- La boca y el hocico
- Los ladridos, gruñidos, gemidos y otros sonidos
- El contacto y la proximidad con las personas o con otros perros

Ten en cuenta que razas con orejas caídas (Cocker, Basset Hound), colas cortadas o enroscadas (Bulldog, Pug) o pelaje muy abundante (Chow Chow, Samoyedo) expresan estas mismas señales de forma más sutil o distinta — el principio es el mismo, pero hay que mirar con más atención.
Los sonidos de los perros
Los sonidos nunca deben interpretarse de forma aislada; su significado depende del contexto y del resto del lenguaje corporal.
¿Por qué ladran los perros?
Un ladrido puede indicar alegría, emoción, miedo, frustración o simplemente servir como llamada de atención.

Ladrido de alegría
Es habitual cuando llegas a casa, preparas el paseo o inicias un juego.
Suele acompañarse de:
- Cola relajada moviéndose ampliamente
- Cuerpo suelto
- Expresión amistosa
- Movimientos enérgicos

Es una clara muestra de entusiasmo.
Ladrido de alerta
Cuando un perro detecta un ruido extraño o la presencia de una persona desconocida suele emitir un ladrido más grave y repetitivo.
En estos casos intenta avisar de que algo ha llamado su atención.

Gruñidos
Aunque muchas personas los relacionan con la agresividad, los gruñidos suelen ser una advertencia.
El perro está diciendo que se siente incómodo, inseguro o que necesita más espacio. Escuchar esta señal y respetarla es fundamental para evitar conflictos; castigar un gruñido no elimina el malestar, solo le quita al perro su forma de avisar antes de morder. Piénsalo así, es como quitarle la alarma de humos a una casa porque el pitido molesta.

Gemidos y lloriqueos
Suelen aparecer ante ansiedad, frustración, dolor o la necesidad de atención (por ejemplo, cuando quiere salir o le cuesta esperar la comida).
Si son puntuales y con causa clara, una visita al veterinario, quedarse solo un momento, no son motivo de alarma. Si se repiten sin motivo aparente o van acompañados de cambios de apetito o movilidad, conviene descartar una causa física con el veterinario.

Aullidos
Heredados de su ancestro lobuno, los perros aúllan sobre todo para comunicarse a distancia.
También aúllan para responder a sonidos similares (sirenas, otros perros), pedir contacto cuando se sienten solos, o simplemente porque algunas razas —Huskies, Malamutes— tienen más tendencia genética a hacerlo. Un aullido aislado no indica malestar; si se vuelve frecuente y coincide con tu ausencia, puede apuntar a ansiedad por separación.

La posición de la cola

Se trata de uno de los elementos más expresivos del lenguaje canino. Sin embargo, uno de los errores más frecuentes consiste en pensar que moverla siempre significa felicidad. La realidad es mucho más compleja.
Cola alta

Suele reflejar confianza y atención. Si además el cuerpo permanece relajado, normalmente indica seguridad. Cuando la cola está muy rígida puede ser señal de tensión, debemos estar alerta.
Cola relajada

Es la posición habitual de un perro tranquilo y cómodo. Indica bienestar y ausencia de estrés.
Cola baja

Puede aparecer cuando el perro se siente inseguro o desconfiado. Conviene observar el resto del cuerpo para interpretar correctamente la situación.
Cola entre las patas

Es una de las señales más claras de miedo. El perro intenta protegerse y reducir cualquier posible amenaza. Si ves esto en tu perro, evita forzar el contacto o intentar «tranquilizarlo» con abrazos — dale espacio y deja que sea él quien decida acercarse cuando esté listo.
Movimiento de la cola

No solo importa la posición, también la forma de moverla. Un movimiento amplio y relajado suele reflejar alegría. En cambio, un movimiento corto, rápido y rígido puede indicar excitación o tensión. Un dato curioso y poco conocido: algunos estudios de comportamiento sugieren que los perros mueven la cola ligeramente más hacia la derecha cuando sienten algo positivo, y más hacia la izquierda ante algo negativo o amenazante — aunque para el ojo humano esta asimetría es casi imposible de apreciar sin cámara lenta.
Nota sobre razas: en perros con la cola cortada de nacimiento o naturalmente muy corta (Corgi, Boston Terrier), esta señal pierde buena parte de su rango expresivo — hay que apoyarse más en la postura del cuerpo y las orejas para compensar.
👂 ¿Qué te dicen las orejas de un perro?
Las orejas cambian de posición constantemente y son una de las señales más rápidas de leer.
Orejas hacia delante
El perro suele estar atento a algo que ha despertado su interés. Puede mostrar curiosidad, concentración o mantenerse en estado de alerta mientras observa lo que ocurre a su alrededor.

Orejas hacia atrás
Suelen indicar inseguridad, miedo o incomodidad. Si además el perro mantiene la cola baja, evita la mirada o adopta una postura encogida, probablemente esté intentando comunicar que no se siente cómodo con la situación.

Orejas relajadas, en posición natural
Cuando el perro está tranquilo y confiado, las orejas permanecen en una posición natural, sin tensión. Esta suele ser la postura habitual durante el descanso, el paseo o los momentos de calma.

Una oreja levantada y otra relajada
En ocasiones puedes observar que tu perro mantiene una oreja levantada mientras la otra permanece más relajada. Normalmente significa que está intentando localizar un sonido o prestar atención a algo concreto sin encontrarse especialmente alterado.

Nota sobre razas: en perros de orejas caídas —Cocker, Basset Hound, Beagle— este lenguaje es mucho más discreto. La base de la oreja sigue moviéndose aunque el pabellón caiga, así que merece la pena fijarse ahí en vez de esperar el mismo gesto que en un Pastor Alemán.
👀 La mirada del perro
Los ojos también forman parte de la comunicación canina y ofrecen muchas pistas sobre el estado emocional del animal. Observar su expresión junto con el resto de su cuerpo te ayudará a comprender mejor lo que intenta transmitir.
Mirada relajada

Un perro tranquilo suele mantener los ojos abiertos de forma natural, sin tensión y con una expresión serena. Es una señal de bienestar y confianza.
Evitar el contacto visual

Cuando un perro aparta la vista o evita mantener contacto visual, normalmente está intentando reducir la tensión o evitar un posible conflicto. Es una forma de comunicación muy habitual entre perros.
Ojos muy abiertos

Si mantiene los ojos muy abiertos y el cuerpo permanece rígido, puede estar sintiendo miedo, sorpresa o un alto nivel de alerta. Conviene observar también la posición de la cola y las orejas para interpretar correctamente la situación.
Ojo de ballena

Es una de las señales de alerta más importantes y, a la vez, de las más pasadas por alto. Ocurre cuando el perro gira la cabeza hacia otro lado pero mantiene los ojos fijos en aquello que le incomoda, dejando ver la parte blanca del ojo (esclerótica) en forma de media luna. Es habitual verlo cuando un niño se acerca demasiado, cuando alguien invade su espacio mientras come o descansa, o cuando otro perro se aproxima de forma brusca. Es una señal de advertencia temprana y merece respuesta inmediata: dar espacio al perro, no insistir con la caricia o el acercamiento, y observar qué es exactamente lo que le incomoda. Es, junto al congelamiento que veremos a continuación, una de las dos señales que con más frecuencia se ignoran justo antes de una mordedura.
Parpadeo lento

En un ambiente relajado, algunos perros realizan parpadeos lentos como muestra de tranquilidad y ausencia de tensión. Suele aparecer cuando se sienten seguros y cómodos.
Es, de hecho, muy parecido al «parpadeo lento» que hacen los gatos cuando confían en ti — el mismo gesto de «bajar la guardia» existe en varias especies.
👃 El hocico y la boca
Aunque muchas veces pasa desapercibido, el hocico refleja numerosas emociones y forma parte del lenguaje corporal del perro.
Labios relajados
Cuando los labios permanecen sueltos y la boca está ligeramente abierta, el perro suele encontrarse tranquilo y relajado.

Labios retraídos
Si retrae los labios mostrando parte de los dientes, no debe interpretarse únicamente como agresividad, puede estar realizando una advertencia. En estos casos es importante respetar su espacio y valorar el resto de señales corporales antes de intervenir.

Bostezar
¿Tu perro bosteza en la sala de espera del veterinario, sin haber dormido mal la noche anterior? Es probable que esté gestionando el estrés, no cansancio. La experta en comportamiento canino Turid Rugaas fue de las primeras en documentar este tipo de gestos, conocidos como «señales de calma» (calming signals). Ver más.

Lamerse el hocico
Si no hay comida presente, este comportamiento suele indicar nerviosismo, incertidumbre o una ligera situación de estrés. Ver más.

🐾 ¿Qué te dicen las patas de un perro?
Las patas también forman parte del lenguaje corporal canino y aportan información muy útil sobre el estado emocional del perro. La forma en la que las coloca, reparte su peso o se mueve puede indicar relajación, atención, inseguridad o intención de actuar. Son una zona menos conocida pero igual de expresiva.
Patas relajadas

Cuando un perro permanece de pie con las cuatro patas apoyadas de forma natural y el peso repartido de manera equilibrada, normalmente se encuentra tranquilo y cómodo. Es la postura habitual cuando está relajado, observando el entorno o descansando.
Una pata delantera levantada

Levantar ligeramente una de las patas delanteras suele indicar curiosidad, atención o incertidumbre. Es una postura muy frecuente cuando el perro observa algo que despierta su interés o intenta analizar una situación antes de decidir cómo actuar.
Patas adelantadas

Cuando el perro adelanta ligeramente las patas delanteras e inclina el cuerpo hacia delante, normalmente está mostrando interés por algo que tiene delante. Puede estar preparándose para acercarse, explorar o interactuar con un estímulo.
Patas rígidas

Si las patas permanecen completamente rígidas y el cuerpo muestra tensión, el perro puede encontrarse en un estado de alerta o sentirse incómodo. Esta postura suele aparecer cuando percibe una amenaza, experimenta inseguridad o está valorando cómo reaccionar.
Patas flexionadas y cuerpo agachado

Cuando un perro flexiona las patas y baja el cuerpo hacia el suelo, puede estar mostrando una actitud de sumisión, inseguridad o miedo. Sin embargo, si esta postura se acompaña de movimientos alegres y la parte trasera permanece elevada, también puede formar parte de la clásica invitación al juego. La famosa «reverencia canina», que cualquiera que haya llevado a un perro al parque reconocerá al instante.
Piloerección: el pelo erizado
El pelo erizado a lo largo del lomo y la cruz (lo que se conoce técnicamente como piloerección) es una respuesta involuntaria del sistema nervioso, igual que la piel de gallina en las personas. No siempre significa agresividad, es un error muy extendido pensarlo. Esta señal indica que el perro está experimentando una activación emocional intensa, que puede ser:
- Alerta o inseguridad ante algo desconocido
- Excitación durante un juego especialmente intenso
- Sorpresa ante un estímulo repentino
- Auténtica amenaza defensiva, sobre todo si se combina con cuerpo rígido, gruñido y mirada fija

Fíjate en dónde se eriza: solo en la zona de la cruz suele asociarse a alerta o incertidumbre; si se extiende por todo el lomo hasta la base de la cola, junto con otras señales de tensión, el nivel de activación es mayor. Como siempre, la piloerección aislada no dice nada por sí sola — hay que leerla junto al resto del cuerpo.
El congelamiento (freezing): la señal que no debes ignorar
Si tuviéramos que señalar la señal más importante y, a la vez, la más ignorada de todo este artículo, sería esta. El congelamiento es quedarse completamente inmóvil: el perro deja de moverse, el cuerpo se pone rígido, y a menudo también deja de respirar de forma visible durante un instante. No es lo mismo que estar tranquilo — un perro relajado tiene el cuerpo suelto; un perro congelado tiene el cuerpo en tensión total, como un muelle a punto de soltarse.

Es habitual verlo justo antes de una reacción defensiva: un perro que se congela mientras un niño le abraza, mientras alguien le quita la comida o mientras se le acerca una mano hacia una zona dolorida. El congelamiento es la última advertencia antes de que el perro decida actuar por sí mismo, ya sea huyendo o, si no puede escapar, reaccionando con un gruñido o un mordisco.
La recomendación es siempre la misma: si tu perro se congela, detén inmediatamente lo que estés haciendo y retírate con calma, sin gestos bruscos. No es el momento de «seguir para que se acostumbre» — es el momento de dar espacio.
Guarda de recursos: cuándo el perro protege algo
Es uno de los problemas de comportamiento más frecuentes en el hogar, y usa exactamente las señales que ya has visto en este artículo: congelarse sobre el objeto, comer más rápido o masticar con más intensidad, encorvarse sobre la comida o el juguete manteniendo contacto visual, gruñir, enseñar los dientes o, en los casos más graves, morder.
Se llama guarda de recursos (resource guarding) a la conducta con la que tu perro intenta mantener el control sobre algo que considera valioso, y no se limita a la comida: también puede proteger juguetes, huesos, su cama o sitio de descanso, un lugar concreto de la casa, o incluso a una persona.
- Es un comportamiento instintivo y relativamente normal en su origen, no una señal de «mal carácter»
- Puede ir de niveles leves (alejarse con el objeto, comer más deprisa) a niveles graves (gruñir, embestir, morder)
- El riesgo aumenta cuando hay niños en casa, que suelen acercarse a la comida o los juguetes del perro sin percibir las señales previas
- Algunas razas muestran más tendencia por selección histórica (pastores, razas de rescate o guarda), aunque cualquier perro puede desarrollarlo

⚠️ No quites el objeto de golpe ni castigues el gruñido — igual que con cualquier otra señal de advertencia, eso solo enseña al perro a saltarse el aviso y pasar directamente a un mordisco. Si tu perro muestra guarda de recursos de forma repetida, lo recomendable es trabajarlo con un educador canino, no intentar corregirlo por prueba y error.
Sacudirse y otras señales de «reinicio»
Además de bostezar o lamerse el hocico, los perros tienen otros gestos que utilizan para liberar tensión acumulada y volver a un estado de calma. Vale la pena conocerlos porque, a diferencia de las señales de alerta, estos son buenas noticias: indican que el perro está procesando y soltando una situación tensa.
Sacudirse el cuerpo entero
Cuando un perro se sacude de la cabeza a la cola sin estar mojado, suele estar «reiniciándose» tras un momento de tensión — por ejemplo, después de que otro perro se le acerque demasiado rápido, tras bajar de la mesa del veterinario, o al terminar un juego intenso. Es una señal sana y suele ir seguida de un cambio claro de postura hacia la relajación.

Rascarse sin picor real
Rascarse de forma repentina en medio de una situación de tensión sin que haya un motivo evidente de picor es lo que se conoce como comportamiento de desplazamiento: una forma de descargar nerviosismo, muy parecida a como una persona se toca el pelo o se muerde una uña cuando está incómoda.

Olisquear el suelo de forma repentina
Ya mencionado entre las señales de calma, merece una mención aparte como «reinicio»: interrumpir una interacción para oler el suelo es una manera muy eficaz que tienen los perros de bajar la tensión, tanto la propia como la del otro perro o persona implicada.

Posiciones corporales
La postura del cuerpo aporta muchísima información sobre el estado emocional del perro.
Aquí es donde todo lo anterior se junta. Estas son las combinaciones más habituales:

Perro relajado
- Cuerpo suelto
- Respiración calmada
- Boca ligeramente abierta
- Cola en posición natural

Es la postura típica de un animal que se siente seguro.
Perro curioso
- Cabeza ligeramente inclinada
- Orejas dirigidas hacia el estímulo
- Mirada fija
- Cuerpo ligeramente adelantado

Está intentando obtener más información.
Perro atento
- Músculos tensos
- Mirada fija
- Peso del cuerpo hacia delante

No significa necesariamente agresividad. Simplemente está preparado para reaccionar.
Perro asustado
- Cola entre las patas
- Orejas hacia atrás
- Cuerpo encogido
- Evita el contacto visual

En este momento necesita tranquilidad, espacio y seguridad. No hay que presionar ni crear un acercamiento forzado.
Perro defensivo
- Cuerpo rígido
- Pelo erizado
- Gruñidos
- Labios retraídos
- Mirada fija

Su objetivo suele ser aumentar la distancia con aquello que le preocupa.
Señales de confianza

Conseguir la confianza de un perro fortalece enormemente la relación.
Algunas de las señales más habituales son:
Buscar el contacto físico

Muchos perros apoyan su cuerpo sobre nosotros cuando se sienten seguros. Es una forma de reforzar el vínculo.
Dormir cerca

Mientras duerme, el perro es especialmente vulnerable. Si decide descansar junto a ti demuestra que te considera una figura de confianza.
Enseñar el vientre

Mostrar el abdomen suele ser una señal de relajación y confianza — pero ojo, no es una invitación automática a las caricias. Muchos perros lo hacen simplemente para exponerse y sentirse seguros, no para pedir contacto. Observa si se acerca activamente o si se queda quieto: la diferencia importa.
Traerte un juguete

Cuando tu perro comparte uno de sus juguetes favoritos está invitándote a interactuar y reforzando la relación.
Seguirte por casa

Muchos perros disfrutan simplemente de nuestra compañía. Que te sigan de una habitación a otra suele ser una muestra del fuerte vínculo que mantienen contigo.
Señales de calma (y cuándo son estrés)
Son los mismos gestos ya vistos (bostezo, lamerse el hocico, orejas hacia atrás…) que los perros usan para comunicar que quieren evitar conflictos o bajar la tensión de una situación.
Las señales de calma más habituales:
- Girar la cabeza cuando alguien se acerca demasiado
- Olfatear el suelo para bajar la tensión
- Lamerse el hocico repetidamente
- Bostezar sin tener sueño
- Caminar despacio o con movimientos tranquilos
- Sacudirse el cuerpo entero sin estar mojado
- Rascarse de forma repentina sin picor evidente

¿Cuándo pasan de ser «calma» a ser una señal de alarma? Cuando se vuelven persistentes y se combinan con otras señales físicas:
- Jadeo excesivo sin calor ni ejercicio previo
- Bostezos repetidos en un corto periodo de tiempo
- Hipervigilancia: atento constantemente a cualquier ruido, sin lograr relajarse ni en casa
- Falta de apetito durante más de un día (si persiste, consulta con el veterinario)
- Agresividad defensiva (gruñir, enseñar los dientes, intentar morder): casi siempre consecuencia de miedo o inseguridad, no de «maldad». Castigarla solo empeora el problema; lo útil es identificar la causa y ayudar al perro a recuperar la confianza

En resumen: una señal de calma aislada es normal y sana. Varias juntas, mantenidas en el tiempo, son la forma que tiene tu perro de decir que algo le está costando gestionar.
Cómo se comunican los perros entre sí
Todo lo anterior se aplica también, y especialmente, cuando dos perros se encuentran. Muchas dudas de los dueños en el parque vienen precisamente de no saber distinguir un encuentro sano de uno tenso. Algunas claves específicas de la comunicación perro-perro:
El arco de aproximación

Los perros que se sienten cómodos entre sí rara vez se acercan en línea recta y de frente, eso se percibe como confrontación. Lo habitual es un acercamiento en curva, olfateando el suelo por el camino, con el cuerpo ligeramente de lado. Un perro que se dirige directo y rápido hacia otro, en línea recta, está generando más tensión de la necesaria, incluso si su intención es amistosa.
La reverencia de juego (play bow)

Patas delanteras estiradas hacia el suelo, parte trasera elevada, cola moviéndose. Es la forma universal que tienen los perros de decir «esto es un juego» antes de empezar, y también de «reiniciar» el juego si se ha vuelto demasiado intenso. Verla repetirse durante el juego es buena señal: indica que ambos perros siguen interpretando la interacción como algo positivo.
El mordisqueo inhibido

Durante el juego sano, los perros se muerden mutuamente sin apenas presión, alternando quién persigue a quién y quién está «arriba» en la interacción. Si un perro empieza a monopolizar el juego, ignora las señales de calma del otro (que se aparta, bosteza, se lame el hocico) o el mordisqueo pierde la inhibición, es el momento de intervenir y separar.
Auto-interrupción del juego

Los perros sanos hacen pausas espontáneas durante el juego, una pausa de dos segundos, una sacudida, olfatear el suelo antes de retomarlo. Si un perro no para nunca o el otro no consigue frenar la interacción a pesar de mostrar señales de calma repetidas, conviene ayudar a separarlos con calma.
📋 Resumen de las principales señales del lenguaje corporal
|
Señal |
¿Qué suele indicar? |
|
Cola relajada |
Tranquilidad y bienestar. |
|
Cola entre las patas |
Miedo, inseguridad o sumisión. |
|
Orejas hacia atrás |
Nerviosismo, incomodidad o miedo. |
|
Gruñido |
Advertencia; el perro necesita espacio o se siente incómodo. |
|
Bostezo |
Puede ser una señal de calma o de estrés, según el contexto. |
|
Mostrar el vientre |
Confianza o actitud de apaciguamiento; no siempre significa que quiera recibir caricias. |
|
Lamerse el hocico |
Nerviosismo leve o señal de calma |
|
Parpadeo lento |
Tranquilidad y seguridad |
|
Whale eye (mostrar el blanco del ojo) |
Incomodidad o advertencia temprana, requiere dar espacio |
|
Congelamiento (freezing) |
Máxima urgencia; señal previa a huida o reacción defensiva |
|
Pelo erizado (piloerección) |
Activación emocional intensa: alerta, excitación o amenaza, según contexto |
|
Sacudirse sin estar mojado |
Liberación de tensión tras un momento incómodo |
|
Guarda de recursos |
Protege comida, juguetes o espacio; requiere manejo sin castigo |
⚠️ Errores frecuentes al interpretar el lenguaje corporal
Algunas ideas muy extendidas pueden llevarte a interpretar incorrectamente las señales de tu perro y dificultar la comunicación con él.
Los errores más habituales son:
- Pensar que mover la cola siempre significa felicidad
- Castigar a tu perro cuando gruñe, en lugar de comprender por qué lo hace
- Ignorar las señales de miedo o incomodidad antes de que aparezca un problema mayor
- Acercarse o intentar tocar a tu perro que claramente está pidiendo más espacio
- Interpretar su comportamiento desde un punto de vista humano en lugar de comprender su forma natural de comunicarse

Observar el conjunto de sus gestos y valorar siempre el contexto te permitirá entender mucho mejor lo que tu perro intenta transmitir y responder de una forma más respetuosa y adecuada.
Conclusión
Aprender a leer el lenguaje corporal de tu perro es una de las formas más efectivas de mejorar su bienestar y vuestra relación. Cada gesto, postura o mirada aporta información sobre cómo se siente y qué necesita en ese momento. Cuando dejamos de interpretar sus conductas en clave humana y empezamos a entender su forma natural de comunicarse, la convivencia mejora muchísimo: se anticipan mejor los conflictos, se reduce su estrés y se construye una relación basada en confianza real.
Si tu perro es recién adoptado, estas señales te ayudarán especialmente a interpretar su comportamiento durante el traslado y las primeras semanas → Cómo trasladar a tu perro adoptado a casa y Los primeros días de tu perro adoptado. Y si todavía estás decidiendo qué perro adoptar, entender su lenguaje corporal también te será útil al valorar su carácter en la protectora → «Qué perro elegir según tu estilo de vida«.
Preguntas Frecuentes
Comentarios
🐾 ¿Y el tuyo, qué te está diciendo?
Ahora que ya sabes leer las señales, ponlo a prueba: la próxima vez que tu perro bostece, te enseñe el vientre o te siga por toda la casa, ya sabrás exactamente qué te está contando. Déjame en comentarios que te ha parecido la página y si la has puesto en práctica con tu perro.

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